Parece ser que es el nuevo apelativo que le han puesto a la música pop que se intenta vender a base de desnudos o poses sugerentes de las cantantes. Realmente es un fenómeno que me preocupa, sobretodo porque son el ejemplo a seguir por miles de jovencitas. Afortunadamente mis hijos ya van siendo mayores. Myley Cyrus es el ejemplo más claro de esta tendencia. Es una verdadera lástima porque la verdad es que creo que es una buena cantante y su disco tiene calidad y no necesitaba andar prostituyéndose metafóricamente para atraer al público. Pero hoy en día lo que vende es llamar la atención a cualquier precio.
Lady Gaga también es otra buena cantante que optó por las actitudes estrafalarias para ganar popularidad y lo consiguió, pero ahora está con depresión y posiblemente enganchada a distintas sustancias. Es el camino que suelen llevar esta clase de estrellas efímeras que llegan a la fama demasiado rápido y demasiado alto, como escribí en mi post El ocaso de los dioses. Pero sobretodo me parece terrible que su manera de vender sea a costa de dar una imagen denigrante de la mujer como objeto sexual, disfrazada, eso sí, de liberación. Y sin olvidar las letras de las canciones que a menudo empeoran todavía el problema.