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Nubes sobre el Mar

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Cuadro pintado por mi hija pequeña
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martes, 14 de abril de 2015

Ir como loco

Se dice de aquel que conduce demasiado rápido o que en general actúa sin reflexionar. Es muy propio de la época en que vivimos. La gente parece tener mucha prisa por ir a cualquier parte, y yo me pregunto para qué. Eso que decían los rockeros de vivir rápido, morir joven y dejar un bonito cadáver. Aunque muchos han llegado a viejos a pesar de todo... Esto es completamente contrario a mi filosofía de vida. Veo a la gente andando deprisa por la calle siempre con el móvil en la mano y me parecen ciborgs.  Me pregunto si se dan cuenta de la imagen tan penosa que dan, a parte de ponerse en peligro porque no miran en los pasos de cebra.

Yo soy más partidaria de madrugar y acostarme con las gallinas, cuando anochece. Me va el ritmo natural de la vida.  Por eso a veces pienso que nací en el momento y el lugar equivocado.  Cuando escucho que el futuro es de la tecnología y que tendremos que implantarnos un chip bajo la piel para estar siempre conectados, me dan ganas de hacerme mormona. Conmigo que no cuenten para eso. Yo no quiero estar siempre localizada. Eso me recuerda a la novela 1984 de Orwell con el gran hermano vigilándote noche y día. Me gusta salir de paseo y que nadie sepa dónde estoy ni qué estoy haciendo. No por nada, sino porque a nadie le interesa.

martes, 24 de enero de 2012

Slow life

Tengo que reconocer que cultivo esto con entusiasmo, aunque suene contradictorio. Lo que ocurre es que no es sólo una costumbre sino toda una filosofía de vida. Por ejemplo, yo no voy a la compra a diario; voy una vez a la semana y compro casi todo, de manera que además me lo traen a casa. Hay que ver la cantidad de tiempo que se pierde a diario en labores que no son imprescindibles. A riesgo de que me llamen cochina (que no sería lo peor), por ejemplo, tampoco limpio el polvo todos los días. La limpieza es una labor interminable y poco fructífera; ya que a las pocas horas la casa vuelve a estar llena de suciedad. La verdad es que yo espero a que esté sucio antes de limpiar. Prefiero pasar más tiempo con mi familia.

No hago comidas muy elaboradas porque no me compensa el tiempo que se pasa cocinando para luego consumirlo en media hora. Además, la verdad es que los guisos me sientan mal. Tampoco lavo la ropa a diario. Espero a que se junte un montón y lleno la lavadora. Para ello naturalmente en casa no permito que me echen a lavar la ropa que sólo han utilizado una vez, a no ser que se haya manchado. De ese modo también tranquilizo a mi conciencia ecologista en cuanto al excesivo gasto de agua y detergentes, que contaminan el medio ambiente. Yo tampoco me lavo la cabeza a diario. Estoy convencida de que eso estropea el pelo, por lo menos en mi caso. En fin, espero que no seáis muy duros conmigo.;)