Nunca entenderé por qué todos los gobiernos aprovechan el mes de agosto para asfaltar las autovías nacionales y hacer obras. Digamos que yo tengo una carretera por donde circulan unos doscientos coches en un mes corriente y doscientos coches al día en agosto. Pues, en lugar de aprovechar cuando no pasa nadie, hacen las obras en plenas vacaciones, creando ocasiones de peligro y atascos en la circulación. Lo cual me hace pensar si es que pretenden hacer nuestro viaje más ameno o es para que no corra la gente y no se distraiga.
Si no, no se explica encontrar cinco desviaciones en cincuenta kilómetros de carretera. Además, da pena ver a los operarios a pleno sol a mediodía, que si no les pasa nada será porque están acostumbrados... Pero, desde luego, el que tiene esta idea todos los años debe ser un amante de las emociones fuertes. Le propongo que haga puenting y nos deje a los demás tranquilos.